Boa constrictor

Boa constrictor

Boa constrictor

La boa constrictor colombiana es la boa constrictor de mayor posicionamiento en la industria de las mascotas. Puede ser identificada con otros nombres como boa común y boa de cola roja, aunque la verdadera boa de cola roja es la Boa constrictor constrictor, que es más grande y se encuentra en países como Surinam, Guyana, Perú y Brasil.

Las boas colombianas se han hecho populares debido a su docilidad y "personalidad", marcada por su aparente mayor curiosidad por su entorno, con respecto a otras serpientes. Muchas personas las acogen como animales domésticos, y están disponibles en una amplia gama de atractivos colores y patrones.

Boa constrictor albina

Disponibilidad

Las boas están fácilmente disponibles en la industria de las mascotas, y muchos criadores se especializan en las colombianas. Ejemplares de esta subespecie han sido criados en cautividad durante décadas, y las camadas nacen casi todo el año. La mayoría de las camadas de boa se producen entre mayo y agosto, por lo que a finales del verano y el otoño es cuando se puede tener la mayor disponibilidad de crías.

Los precios varían mucho, dependiendo del tipo de boa constrictor que se desee y donde haya sido adquirida. Si se piensa adquirir una, lo mejor es cerciorarse que se compra de una fuente confiable.

De igual forma, el comprador debe buscar ejemplares activos, carentes de piel retenida, de una posible infección respiratoria, detectable a partir de una respiración auditiva, y de torceduras o deformidades de la columna. También se debe comprobar que la serpiente a adquirir no tenga ácaros de serpientes, que son pequeños y negros parásitos, similares a las garrapatas.

Tamaño

Las hembras de boas constrictor colombianas pueden alcanzar poco más de tres metros de largo, aunque esto es raro para otras boas como la imperator. El tamaño medio de las boas hembras adultas es generalmente entre 1,83 y 2,44 metros. Los machos son más pequeños, por lo general de 1,52 a 2,13 metros de largo.

Algunas boas centroamericanas son todavía más pequeñas, como las que se hallan en Belice, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Subespecies de boas más pequeñas son la longicauda y la sabogae, aunque hay que tener en cuenta que estas localidades y subespecies no han sido criadas en cautividad, como la colombiana, por lo que pueden no ser tan dóciles y requerir atención extra para calmarse.

Boa constrictor en un árbol

Esperanza de Vida

Las boas constrictor son reptiles de muy larga vida. Hay casos documentados de boas cautivas que viven más de 40 años; sin embargo, el promedio de vida en cautiverio es de 20 a 30 años.

Vivienda o jaula

Muchas opciones están disponibles para elegir la jaula de la boa-mascota.

Las peceras tradicionales de peces ornamentales pueden utilizarse pero es mejor conseguir una caja de plástico específicamente hechas para alojar reptiles. Estas mantienen la humedad adecuada, lo cual es indispensable para la conservación del animal.

Las boas jóvenes tienen necesidades simples, por lo que una jaula grande, muy bien decorada, no tiene por qué ser la mejor opción para ellas. Es preferible que la serpiente esté aclimatada en una vivienda sencilla, cuyas dimensiones apropiadas para una ejemplar joven serían de no más de 0,75 metros de largo por 0,30 de ancho.

Naturalmente, como la joven boa crece, se requerirá una jaula más grande. Boas son terrestres y el espacio es más importante que la altura. Las boas jóvenes pueden subir, pero lo hacen mucho menos a medida que crecen. Las típicas boas adultas, completamente desarrolladas, deben ser alojadas en jaulas no menores de 1,22 metros de largo por 0,6 de ancho.

Boa constrictor reptando

Iluminación y temperatura

Las boas controlan la temperatura de su cuerpo a través de la termorregulación. En este sentido, es muy importante que las jaulas tengan un lado caliente y un lado fresco.

La fuente de calor no debe colocarse en el centro de la jaula, sino en un extremo. Entonces, si la boa se calienta demasiado, se moverá hacia el lado más fresco, y si se halla demasiado fría, se moverá hacia el lado más cálido.

Las temperaturas en el extremo frío de la jaula de una boa no deben caer por debajo de los 24 grados Celsius, mientras que en el lado caliente deben ser de 29, con un punto caliente de 32 grados, facilitados por un dispositivo de calefacción que proporcionará "calor del vientre."

El calor del vientre puede ser proporcionado utilizando diversos dispositivos como subtanques calentadores, que son los que están mayormente disponibles. Cualquier dispositivo de calentamiento debe ser controlado con un termostato proporcional o reóstato.

En cuanto a la iluminación, generalmente no se necesita que provenga de arriba. Si se utiliza una bombilla superior, debe colocarse directamente sobre la fuente de calor el vientre.

Además, se debe verificar la temperatura del punto de acceso mientras la bombilla está encendida, ya que si el calor del vientre que proviene del dispositivo bajo del recinto no es lo suficientemente elevado, la iluminación de arriba puede ayudar a mantener un punto caliente adecuado.

Boa constrictor verde

Alimentación

Es muy importante para permitir que una boa se adapte a un nuevo entorno proveerla de una alimentación adecuada.

Nunca se debe tratar de alimentar a una nueva boa durante al menos cinco días después ser llevada a casa. Si se alimenta demasiado pronto, la serpiente puede regurgitar.

De igual forma, nunca se puede alimentar a una nueva boa constrictor con comida más grande que la mitad de la circunferencia de su cuerpo. Para saber que fue alimentada correctamente, tras la ingesta se puede comprobar que no exhiba un bulto.

Especialmente en boas jóvenes, una comida demasiado grande puede llevar a la regurgitación. Ya una boa completamente madura puede encargarse bien de una comida que resulte en un pequeño abultamiento.

Las boas mascotas deben ser alimentadas sólo de ratones o ratas de calidad. No necesitan alimentos o suplementos adicionales. Los ejemplares de dos años o más jóvenes deben ser alimentados con un roedor del tamaño adecuado cada siete o 10 días.

Una alimentación excesiva puede conducir a la insuficiencia, el crecimiento inadecuado, e incluso la muerte prematura. Ya cerca de la edad adulta, las boas prosperan mientras son alimentadas cada 10 o 14 días.

En cuanto al agua, un tazón con el vital líquido, cambiado y limpiado con precisa higiene, suele ser suficiente, además de ayudar a mantener la humedad adecuada en la jaula o recinto.

Manipulación y Temperamento

Las boas son generalmente muy dóciles y toleran el manejo muy bien. A menudo parecen disfrutar detenidas y buscarán un área en el brazo o en los hombros para disfrutar del calor corporal.

Si una boa parece tener una mala actitud, debe comprobarse las temperaturas de su recinto, los niveles de humedad y la cría en general. La mayoría de las boas se calman rápidamente después de repetidas sesiones de manejo, por lo que constituyen excelentes serpientes para ser adoptadas como mascotas.

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